Angels Codina. Constelaciones Familiares. Una Mirada Clínica, Retrospectiva: Julio 1999 a Enero 2005

Angels Codina – Constelaciones familiares. Una mirada clínica, retrospectiva: Julio 1999 a Enero 2005

CONSTELACIONES FAMILIARES UNA MIRADA CLÍNICA, RETROSPECTIVA.
Angels Codina.

Breve referencia histórica:

Soy Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona y, desde principios de los años noventa, investigo la relación: Cuerpo-Mente-Campo Energético Humano (integrando diferentes conocimientos médicos, psicológicos, filosóficos y de la física moderna); como resultado de lo cual he elaborado mi propio método terapéutico en el ámbito de la Medicina Vibracional (se basa, científicamente en el concepto de campo de la física moderna) u Ontomedicina (denominación específica de mi praxis ).

En este método se tratan, simultáneamente, los niveles físico, emocional, mental y trascendente del ser humano, siempre con la participación consciente de la persona que, dejando de lado la condición de paciente, deviene agente de su propia salud y asume un papel activo y responsable frente a su vida.

En este contexto, estoy habituada a los cambios positivos en el estilo de vida y, por tanto, en la salud de las personas.

En el año 1999, gracias a la insistencia de mi hermana – Carmen Codina-, descubrí las Constelaciones Familiares. Ella pretendía que yo, en mi calidad de médico, debía conocerlas y practicarlas.

Me di cuenta enseguida de la valiosa herramienta terapéutica que podían ser, pero también tuve muy claro que no estaba en mi camino el practicarlas, ya tenia bastante con mi praxis habitual y la investigación abierta; a parte de que, sinceramente, viendo la percepción y comprensión profunda que ella tenia de la mecánica constelatoria, muy superior a la mía , me pareció lo más sensato derivarle a los pacientes susceptibles de ser constelados.

A partir de ahí he podido constatar que, los cambios positivos a los que antes aludía, eran más profundos y se acortaba el tiempo de terapia.

Las Constelaciones han resultado ser un coadyuvante magnífico de mi método terapéutico, así: Con la Ontomedicina reestructuramos los patrones de orden que restablecen la salud, trabajando desde el consciente e, indirectamente, vamos incidiendo en el inconsciente. Con las constelaciones incidimos directamente en el inconsciente , lo cual explica el acortamiento del tiempo de terapia.

Hasta el momento actual, llevo el seguimiento clínico de un centenar de pacientes constelados y he hecho algunas observaciones que quizás puedan sernos de utilidad.

¿Qué sucede en el trabajo de Constelación?

A mi juicio, se la puede comparar a una “cirugía etérica”.

Durante el trabajo constelatorio se libera al espacio -desde donde es posible ver – lo que yo llamo el nudo inconsciente, generador de la problemática que presenta la persona. Una vez allí, siempre respetando los movimientos y el ritmo del Alma (en el Silencio a través del cual esta se expresa), el terapeuta ( indicando los cambios de situación espacial y frases dirigidas al alma) va restableciendo el patrón de orden pertinente en cada caso hasta llegar, en el mejor y mayoría de ellos, a la imagen de solución que es devuelta al inconsciente donde, a partir de ahora, se inicia el proceso de integración del orden reestablecido, que irá manifestándose en cambios positivos objetivables en la persona.

Reacciones observadas a posteriori:

Por supuesto, cada caso es único y sigue su propia dinámica; pero más allá de esto, son observables formas “genéricas” de reacción, a saber:

1. La persona que identifica como verdadera la realidad que se muestra y, dentro de lo emotivo que la mayoría de veces resulta (liberación emocional terapéutica), aquí el resultado suele ser rápido y positivo.

Esta reacción suele darse en las personas cuya actitud interna es la de querer de verdad enfrentar su problema y, como diríamos coloquialmente: “ van a por todas” a la vez que tienen un nivel de “conciencia de sí” apreciable.

A veces también, puede no ser tan rápido (el proceso de restablecimiento), dependiendo de lo profundo de la alteración y , por tanto, del trabajo personal al que deba enfrentarse el cliente. Pero siempre acaba consiguiéndolo.

1. La persona que, tras la constelación, se siente “confundida” .

Esto sucede cuando la información consciente previa de la persona no coincide con la realidad inconsciente que se muestra. En este sentido, la confusión a la que alude el cliente es terapéutica, ya que es resultado de la ruptura de sus esquemas mentales patológicos o no reales que, tras el trabajo de constelación, poco a poco irán reconstruyéndose en el nuevo orden mostrado para, finalmente, integrarlo conscientemente.

1. La persona que ve lo que hay pero no quiere admitirlo, se queda mirando el problema. Esta es una situación difícil y peligrosa, con dos posibles opciones:

1. Existe un tiempo de autolamento hasta que acepta la realidad y se desbloquea el proceso hacia la solución.

2. Cae en el victimismo que es una “ trampa mortal” para no superar nunca un problema. (Generador, a la larga, de enfermedades invalidantes).

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