Bertold Ulsamer. El Trabajo Con El Trauma Y La Constelación Familiar. ¿Una Relación Imposible, Coincidente, Complementaria, Enriquecedora?

Bertold Ulsamer – El trabajo con el trauma y la constelación familiar – ¿Una relación imposible, coincidente, complementaria, enriquecedora?

EL TRABAJO CON EL TRAUMA Y LA CONSTELACIÓN FAMILIAR. ¿UNA RELACIÓN IMPOSIBLE, COINCIDENTE, COMPLEMENTARIA, ENRIQUECEDORA?

Bertold Ulsamer.

En primer lugar quiero expresar una aclaración previa: a pesar del entusiasmo que me invadió la primera vez que tuve contacto con las constelaciones familiares, me dí cuenta que las constelaciones eran solo una parte importante del proceso de comprensión de nuestros problemas personales, especialmente aquellos que se encuentran relacionados con nuestras raíces familiares. Naturalmente no provienen de allí todos los problemas, dado que las experiencias en la propia vida tienen otros orígenes. Las constelaciones familiares se asemejan por esto al ala de un pájaro. Para volar se precisan dos alas.

Aparte de ello, como conductor de constelaciones experimenté en el transcurso del tiempo que podía enfrentar las situaciones más terribles, como el Holocausto o los pasados asesinatos entre miembros de una familia. Pero estos siempre fueron temas ocurridos hace una o dos generaciones.

Cuando el horror se acercaba en el tiempo, siempre fue una situación difícil para mí. Recuerdo el caso de una constelación que conduje en una prisión y cuán horroroso fue el tema de un prisionero que había asesinado a su amigo. O en el caso de un torturado, donde el sólo pensamiento de establecer una situación terapéutica con alguien que había sufrido torturas en su cuerpo me superaba por completo.

Esto significa: yo poseo aún zonas en mi estructura psíquica o en mis emociones que no pueden ser cambiadas simplemente mediante constelaciones y a las cuales debería acercarme mediante otros métodos. Por esta razón, el trabajo con el trauma orientado al cuerpo de Peter Levine ha sido de relevante importancia. Mientras que en un principio comencé con este estudio complementario por interés personal, lentamente se abrieron polifacéticas conexiones con las constelaciones familiares. Es así que mi trabajo constelatorio se enriquece y gana nuevas influencias.

¿Qué es trauma?

Trauma es un concepto que en los últimos años aparece en reiteradas ocasiones en la opinión pública. En el marco de las constelaciones familiares no es utilizado por consteladores, salvo la excepción de Franz Ruppert. Yo me baso en la siguiente exposición en el trabajo con el trauma orientado al cuerpo, como el realizado originalmente por Peter Levine junto a Anngwyn St. Just. Esta postura del trabajo con el trauma orientado al cuerpo, también llamado SE, Somatic Experiencing, expande notablemente los conceptos anteriores acerca del trauma.

Lo especial en la postura acerca del trauma de Peter Levine es el acento de las raíces biológicas del trauma. Conocemos en los animales tres reacciones básicas frente al peligro que son controladas por la biología. El animal pelea si se considera capaz de enfrentar al peligro. Escapa si el peligro parece ser muy grande. Esta decisión es un proceso instintivo que funciona automática y velozmente. El gato que se agazapa frente al perro en una esquina decide en fracciones de segundo si se encuentra en condiciones de luchar o bien trepará rápidamente al próximo árbol.

Junto a estas reacciones de lucha o fuga, quienes también representan los patrones básicos de stress en los humanos, existe un tercer mecanismo en el mundo animal:

se quedan petrificados de espanto. El animal que se enfrenta repentinamente a una amenaza superior se envara y se pone rígido. El ratón que será cazado por el gato se envarará en ese momento.

Este proceso de petrificación se produce también en los humanos. Se puede interpretar como el origen de un « trauma ». El origen es una amenaza superior. Es un shock repentino y no hay posibilidad de escapar o de luchar. El cuerpo se enfría en este proceso.

Los animales interpretan el comienzo de la petrificación como un fenómeno natural. Luego de un tiempo, corto o largo, el animal vuelve a la vida. En reiteradas oportunidades se observa que el animal se despereza, o bien tiembla un poco antes de volver a la normalidad. Esta el la reacción de la energía congelada.

Pero también hay diferencias en el grado de petrificación y sus consecuencias entre los animales. Si un pájaro confundido se mete en mi habitación y yo lo capturo, este se petrificará de espanto. Si lo dejo en libertad, en poco tiempo vuelve a la vida y vuela. Si lo capturo de nuevo, la petrificación dura más y vuelve a la vida aún más desorientado. Otra vez y el estado dura más tiempo, el pájaro tambalea, precisa tiempo en orientarse y picotea salvajemente a todo lo que le rodea. Si repito esto, el pájaro morirá seguramente de un paro cardíaco.

El ser humano ha perdido este proceso natural de pasar de la petrificación al fluir natural de la vida. En reiteradas ocasiones no encuentra el camino de retorno por si mismo. Él continúa viviendo, pero una parte de la energía permanece como congelada y atada al sistema nervioso. Los síntomas producidos por esta situación son, entre otros, miedos, depresiones, confusión, estrés. (No ingresaré aquí al nivel de los complejos desarrollos de las consecuencias del trauma sobre el sistema nervioso.)

El trauma es siempre una exigencia personal. Cómo es posible que para una persona una situación peligrosa sea una amenaza extrema y para otra no? Aquí encontramos tres grandes diferencias:

• Guarda relación con la constitución física del individuo. Quien posee una sensibilidad mayor será más atacado que el que no es tan sensible. La resistencia de los sistemas nerviosos varía de persona a persona.

• Guarda relación con la “historia traumática” personal. Cuanto más variadas sean las situaciones traumáticas experimentadas, aún mayor será la exigencia frente a una nueva situación.

• Para los consteladores es como el pan de cada día, que el trauma de las generaciones pasadas sean retomados, p.ej., por los hijos de los padres. Para quien posea semejantes uniones, una situación similar a la de sus antecesores será fácilmente un exceso. Si los padres han sido exilados de su patria durante la guerra, una situación comparable se transformará fácilmente en un shock para los hijos. El trabajo con el trauma parte también de la premisa: un trauma no resuelto en el nivel del sistema nervioso y de la conciencia será traspasado a la próxima generación.

No existe una situación traumatizante per se. Sin embargo, existen situaciones que, en reiteradas ocasiones, provocan un trauma.

• Las actuales catástrofes y accidentes, desde los automovilísticos o de cualquier transporte o terremoto hasta la muerte y el sufrimiento en la guerra o la tortura.

• Luego están las sobre exigencias sufridas por los infantes, p.ej., parto difícil, separación temprana de los padres y el ser víctimas de violencia y mal trato.

• Pero también los ayudantes o terapeutas, quienes luego de un accidente brindan apoyo, pueden ser superados por los acontecimientos y sufren un trauma secundario.

Luego de una situación traumática se produce un gran temor interior a reencontrarse con la situación que provocó al trauma, realmente o en el recuerdo. Si ocurre esto, El shock original se revivirá como retraumatización y será aumentado. Esto es peligroso y dañino.

Por otra parte está la necesidad del organismo de hacer fluir la energía nuevamente. Situaciones similares al evento traumático nos atrapan en su vorágine, p.ej., alguien que luego de un accidente de auto se encuentra siempre en situaciones de tránsito peligrosas, Pero dado que el organismo no sabe reaccionar de otra manera que como la primera vez, amenazan una saturación y un shock similares, produciéndose así la retraumatización.

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