Franz Ruppert. Psicosis y Esquizofrenia: Vinculación Transtornada En El Sistema Familiar

Franz Ruppert – Psicosis y esquizofrenia: vinculación transtornada en el sistema familiar

Franz Ruppert
Psicosis y Esquizofrenia

Cuando diagnostican enfermedades psicóticas, los teóricos se limitan al estudio de síntomas específicos como la conducta desorganizada, las alucinaciones y los delirios. La conducta desorganizada normalmente consiste en un abandono extremo de las actividades y deberes cotidianos, y en alguna gente se combina con todos los signos de una depresión, mientras que en otra, con un nivel de actividad extremadamente elevado. Ambos tipos de psicosis, la depresiva y la maníaca, tienen en común un aumento de todo tipo de sentimientos, lo cual afecta negativamente la percepción y el pensamiento de la persona. Las alucinaciones, un tipo de falsa percepción, pueden afectar todos los cana

Las formas de delirio más importante son los de grandeza, amor, celos, persecución y aquéllas relacionadas con el cuerpo. La definición más estricta de psicosis la limita a las fantasías delirantes y a las alucinaciones elaboradas, en las cuales el paciente no tiene ningún insight sobre su condición patológica. Una definición algo menos estricta incluye también las alucinaciones aquellas que, quien las sufre, reconoce como tales. El diagnóstico de psicosis a menudo se equipara con la esquizofrenia y la alteración de la personalidad completa del paciente.

Explicaciones psiquiátricas y psicológicas

Según la psiquiatría orientada médicamente, la psicosis y otras enfermedades relacionadas son desórdenes del metabolismo neurológico, como si de un problema del hardware se tratara. Para los psiquiatras, las ideas persecutorias y las alucinaciones no se contemplan como si tuvieran alguna relación con la realidad factual de la vida del paciente psicótico. Se han presentado multitud de explicaciones sobre los orígenes fisiológicos de la psicosis durante los últimos cien años, entre otras la mala calidad de la sangre, genes defectuosos, alteraciones del metabolismo cerebral, y más recientemente, los virus. Sin embargo, a pesar de las extensas investigaciones llevadas a cabo, todavía no existe una prueba concluyente para ninguna de estas teorías. (Breggin 1996)

En mi opinión, una conexión arbitraria entre los factores psicosociales y biológicos también es insuficiente para explicar la aparición de una psicosis. El llamado “modelo de vulnerabilidad al estrés” no puede explicar satisfactoriamente el fenómeno de la esquizofrenia. El problema con este modelo es que ambos factores -vulnerabilidad y estrés- se definen como dependientes entre sí. Sólo podemos declarar que una persona es vulnerable a la psicosis retrospectivamente, es decir, sólo después de la crisis se puede afirmar del paciente que su capacidad de procesamiento de información estaba alterada y que debía de estar sometido a un estrés interno o externo capaz de inducirle una psicosis. No es posible definir o cuantificar específicamente el grado de vulnerabilidad de una persona, ni hacer una lista de factores de estrés que puedan relacionarse de manera fiable con el origen de las enfermedades psicóticas, o puedan emplearse como indicios para predecir la aparición de una psicosis.

Las teorías psicodinámicas y psicoanalíticas sobre psicosis apuntan a un derrumbamiento de la función del ego como consecuencia de algún trauma durante la infancia temprana, o bien de los impulsos agresivos y sexuales que el paciente no pudo manejar bien o integrar en la estructura de su personalidad. La psicosis cumpliría la función de superar la incapacidad del ego para manejar esos impulsos sexuales agresivos. Sin embargo, este modelo no explica el hecho de que pacientes psicóticos, entre los episodios psicóticos, se comporten con normalidad y sean capaces de pensar racionalmente y de sentir apropiadamente durante largos períodos de sus vidas.

Otro tipo de explicación es la teoría de “la comunicación dentro de las familias”, que va más allá de las limitaciones de los casos anteriores, en los cuales el único foco de atención era el ego o el cerebro del individuo enfermo. Se contemplan varios factores como causas posibles, o que por lo menos pueden contribuir significativamente al desarrollo de la psicosis: padres que no se comunican con sentido (Bateson 1999); madres que dan mensajes confusos (la “madre esquizofrenizante”); o una atmósfera familiar en la cual la sobreprotección o el control excesivo son la norma. Sin embargo, no se menciona con claridad qué causa el comportamiento de los padres, por qué se crea una atmósfera psicotizante, y de dónde proviene esa comunicación tan confusa entre miembros de la familia.

Este artículo no puede dar cuenta de todos los rasgos específicos de las diferentes disciplinas, teorías y escuelas de pensamiento científicas que han intentado lograr una mejor comprensión de la psicosis y la esquizofrenia. Tampoco no examina a fondo el estado actual de la investigación empírica. Sin embargo, mis experiencias prácticas en terapia con gente que se ha vuelto psicótica muestran que ninguna de las explicaciones de la psicosis y la esquizofrenia presentadas hasta el momento han resuelto satisfactoriamente el enigma acerca de ese enorme cataclismo que ocurre en la psique de la persona.

Experiencias con psicosis en el trabajo de Constelaciones Familiares

En mi trabajo psicoterapéutico vengo empleando las constelaciones familiares de Bert Hellinger durante los últimos ocho años. Con el tiempo he observado en constelaciones que los representantes de pacientes psicóticos tienen de repente una serie de síntomas: les tiemblan las piernas; una sensación como si fueran a flotar por encima del suelo, o bien como si su cuerpo estuviera siendo dividido en pedazos; o bien un ataque de rabia abrumador. Algunos representantes sienten como si estuvieran envueltos en una bruma que les impide ver qué ocurre a su alrededor. En una constelación, una psicosis parece engendrar unos síntomas en los representantes que son fáciles de diagnosticar.

He dado varios talleres de constelaciones familiares específicos para gente que habían experimentado psicosis y para familiares de personas psicóticas. Como resultado de la experiencia de trabajar con unos cincuenta clientes en grupos y en terapia individual, he formulado recientemente una hipótesis que puede describir las dinámicas familiares específicas inherentes a las psicosis, a la vez que ofrecer una explicación de cómo tiene lugar las psicosis y esquizofrenias dentro del sistema vinculante familiar. (Ruppert 2002)

Descargar Artículo Completo

 

Visit Us On FacebookVisit Us On YoutubeCheck Our FeedVisit Us On Instagram