SOBRE LA AECFS

La idea de formar la asociación surgió en 1999, alrededor de una mesa de comedor en Viena.

Allí se reunieron un Fin de Año, unos profesionales que, además de la amistad, compartieron la alegría de organizar y participar en el primer taller de constelaciones que Bert Hellinger impartió en España.

La experiencia les impactó y comprendieron que las constelaciones eran algo nuevo y valioso: un nuevo enfoque de servicio y de acompañamiento a las personas.

Decidieron que merecía la pena que las constelaciones tuvieran un cauce organizado, que se investigaran y que se difundieran.

Allí en Viena, la nieve dibujaba un paisaje que acogía una idea común: crear una asociación que fuera un lugar de encuentro quienes apostaban por introducir las Constelaciones Familiares en sus contextos de acompañamiento a las personas.

Tras las gestiones oportunas, la asociación nació en 2000. En un principio se llamó Asociación Española de Constelaciones Familiares Bert Hellinger (AEBH). Con trabajo y constancia, se pusieron los pilares y las coordenadas que fueron haciendo de la asociación un lugar sólido y confiable en sus maneras de proceder. Se digitalizaron los documentos, se ingresó en la FEAP y se creó la página web. Después pasó a llamarse Asociación Española de Constelaciones Familiares y Sistémicas (AECFS), que es su nombre actual.

Durante todos estos años, la asociación ha ido creciendo y abriéndose a la sociedad. Se realizan jornadas y congresos, se publican libros, revistas, videoconferencias, entrevistas y artículos de interés.

Por otro lado, la AECFS establece convenios de colaboración con otras entidades, tanto nacionales como internacionales. El objetivo: favorecer el buen uso y la buena práctica de las constelaciones en contextos psicológicos, pedagógicos, sociales, judiciales, organizacionales, etc.

Mantenemos  desde el origen el amor por el buen hacer en las Constelaciones, ya que conocemos el beneficio que ofrecen a quienes las eligen en su camino personal y profesional.

Las personas interesadas en preservar el buen uso de las constelaciones, o que se estén formando como facilitadoras de constelaciones en su contexto profesional, pueden asociarse como Miembros Simpatizantes y contribuir así al mantenimiento económico de la Asociación. Eso les da también la oportunidad de asistir a jornadas internas, influir en el rumbo de la asociación, publicar en la web, etc.

Las personas formadas en constelaciones pueden acceder, sí cumplen los requisitos, a otras membrecías donde se les reconoce como facilitadores con diferentes niveles de experiencia.